Quería crear un lugar lejos de la publicidad y la vida real, donde el dolor fuese felicidad y todo el mundo pudiese sonreír. De ahí salió su nombre: Lágrimas de color.
Caminare bajo la lluvia para sentir cómo mi ropa se moja. Caminare sobre fuego para castigar mis pies. No me arrepiento de nada, pues el conjunto de todas mis decisiones me llevaron hasta donde estoy ahora, pero hay tantas cosas que me gustaría cambiar...
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