Quería crear un lugar lejos de la publicidad y la vida real, donde el dolor fuese felicidad y todo el mundo pudiese sonreír. De ahí salió su nombre: Lágrimas de color.
¿Y qué ocurre?
Que con dulces gotas
teñidas de escarlata
se vacía mi depósito.
Poco a poco,
gota a gota.
Se me escapa la vida
con cada silencioso paso.
¿Por qué se acabó?
Rencor.
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