Quería crear un lugar lejos de la publicidad y la vida real, donde el dolor fuese felicidad y todo el mundo pudiese sonreír. De ahí salió su nombre: Lágrimas de color.
viernes, 29 de junio de 2012
¿Qué debo hacer, conciencia?
Arráncame el corazón del pecho, pues sólo soy un ser inerte. Demonios
antigüos acuden a mi de nuevo, en un intento inválido de ajustar las
cuentas pendientes. Dime, conciencia, ¿Qué debo a hacer? Un todo y un
nada dependen de mi. Soledad sustanciosa en un verano agotador. Un si
tentador, pero un no que me dice, elígeme. Agarrarme a una persona, tan
bella, tan especial. O volar, gritar al cielo que no quiero distancias,
que prefiero tocarla, rozar su piel contra la mía. Una decisión que
puede hacer feliz, a ella, a mi, a las dos, todavía no estoy segura. Y
me traga la tierra, y yo le digo, ¡llévame! Pues ya no se si
sobreviviré. Mi cabeza parece una batidora de mierda, en lo que todo se
mezcla y apenas se distingue. Dime, conciencia, ¿Qué debo hacer si ya no
entiendo mis sentimientos? ¿Si se reviven viejas llamas y florecen
nuevas? ¿Qué debo hacer, si cuando pienso se me olvida incluso cómo
respirar? ¿Qué debo hacer conciencia, que debo hacer?
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