domingo, 5 de agosto de 2012

Y me dices NO, NO, NO.

Y me dices NO, NO, NO
y pierdo la cabeza.
Me dices que te engañé,
que otorgué amor a otra mujer.
Me dices que hay otra razón,
que un amor dividido
no es motivo de olvidar,
de cerrar una puerta.
Y yo pienso,
¿Acaso yo,
coincido con los parámetros?
¿Acaso yo,
me adapto a las medidas?
No, querida,
y eso me hace enloquecer.
Pues nada me ha dolido más
que dejarte ir,
correr, marchar.
Y ahora vienes y me dices
que nada me salió bien,
que no conseguí a la otra
y tu te acabaste marchando.
Y yo respondo
que no había nada
que pudiese salir bien,
que no iba a intentar conquistar
a esa mujer.
¡No hay nada más!
¡Ninguna otra razón!
¿Por qué insistes, bella?
Hace tiempo que te di puerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario