jueves, 17 de mayo de 2012

Soñadora de lágrimas de color II



Versos incompletos
de una obra interminable.
La voz de un soneto
siempre inquebrantable.
La fuerza de las notas,
la belleza de una vida,
pasada con cuentagotas
y pensamientos suicidas.
Tan hermosa,
y a la vez,
catastrófica.
¿Quien me iba a decir a mi,
que sería hoy el día
en el que a ti
te regalaría una sonrisa?
Sin miedos ni preámbulos,
sin antiguos temores
como en párvulos.
Un sentimiento de niñez,
de sueños y fe.
Una edad en la que no veía
ningún límite.

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