lunes, 26 de marzo de 2012

Vergüenza

     He probado sus labios, y ahora que ya no la tengo en mis brazos, la hecho de menos, mis manos recorriendo su cuerpo. Duele tanto amar a una persona, y que ella se avergüence de haber estado contigo, de haber probado tus labios... Ver en sus ojos la herida del domingo. Desear que llegue el viernes, para poder olvidar, cerrar los libros y descansar... hasta el lunes, volver a verla, sus labios, sus ojos, sus manos, cada vez que cierro los ojos recuerdo ese momento en el que el cielo se encerró en mi cuarto, el momento en el que los ángeles me sonrieron y dijeron: Ella te ama, ámala. Pero no era verdad, y en casa le esperaba su novio, tantos días soñando... y luego saber que ella se arrepiente, se avergüenza de lo que pasó... sentir cómo tu corazón cae al suelo mutilado y se hace añicos cómo un viejo cristal... Y aún así, pequeña, te acompañaría hasta el fin del mundo.

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